Aproximadamente 125 millones de personas en todo el mundo tienen psoriasis. Los pacientes con psoriasis experimentan una importante morbilidad y unas mayores tasas de artritis inflamatoria, enfermedades cardiometabólicas y trastornos mentales.
La psoriasis en placas es la variante más común de la psoriasis. En los últimos tiempos se han producido avances en su abordaje terapéutico, especialmente, en relación con su patogénesis, su genética, sus comorbilidades y los tratamientos biológicos.
De este modo, la psoriasis en placas se asocia con una serie de comorbilidades que incluyen la artritis psoriásica, las enfermedades cardiometabólicas y la depresión. Para pacientes con psoriasis leve, los agentes tópicos siguen siendo la base del tratamiento e incluyen corticosteroides tópicos, análogos de la vitamina D, inhibidores de la calcineurina y queratolíticos.
Las guías de la American Academy of Dermatology-National Psoriasis Foundation recomiendan los fármacos biológicos como una opción para el tratamiento de primera línea de la psoriasis moderada a severa, por su eficacia en el tratamiento y su aceptable perfil de seguridad. Específicamente, los inhibidores del factor de necrosis tumoral α (TNF-α) incluyendo Etanercept, Adalimumab, Certolizumab e Infliximab. Otros biológicos inhiben las citokinas, como la subunidad p40 de las citokinas IL-12 e IL-13 (Ustekinumab), IL-17 (Secukinumab, Ixekizumab, Bimekizumab y Brodalumab) y la subunidad p19 de IL-23 (Guselkumab, Tildrakizumab, Risankizumab y Mirikizumab). Los productos biológicos que inhiben al TNF-α, p40IL-12/23 e IL-17 también están aprobados para tratamiento de la artritis psoriásica. Los tratamientos orales incluyen agentes tradicionales como el Metotrexato, Acitretina, Ciclosporina y el Apremilast avanzado de molécula pequeña, que es un inhibidor de la fosfodiesterasa 4. La terapia de radiación más comúnmente utilizada para tratar la psoriasis en placas es la fototerapia UV-B de banda estrecha.
En definitiva, la psoriasis es una enfermedad inflamatoria de la piel asociada con múltiples comorbilidades que disminuye sustancialmente la calidad de vida de los pacientes. Las terapias tópicas siguen siendo la piedra angular para tratar la psoriasis leve. Los avances terapéuticos para la psoriasis en placas de moderada a severa incluyen fármacos biológicos que inhiben el TNF-α, la p40IL-12/23, la IL-17, y la p19IL-23, así como un inhibidor oral de la fosfodiesterasa 4.

Fuente: JAMA