En un nuevo estudio se investigaron las respuestas metabólicas, endocrinas, del apetito y del estado de ánimo en un episodio de ingesta máxima de alimentos. Los participantes fueron catorce hombres con una media de edad de 28± 5 años, el peso corporal fue de 77,2± 6,6 kg y el índice de masa corporal (IMC) medio fue de 24,2± 2,2 kg/m2. El estudio presentaba un diseño cruzado aleatorizado, en el que en dos ocasiones los participantes ingirieron una comida homogénea de macronutrientes mixtos (pizza). En una ocasión, comieron hasta "estar cómodamente llenos" (ad libitum) y en la otra, hasta que "no pudieran comer otro bocado" (máximo de ingesta). La ingesta media de energía ingerida fue el doble en el máximo (13.024 kJ; IC 95%: 10.964-15.084 / 3.113 kcal; IC 95%: 2.620-3.605) en comparación con la ingesta ad libitum (6.627 kJ; IC 95%: 5.708-7.547 / 1.584 kcal; IC 95%: 1.364-1.804). El incremento del área bajo la curva (ABC) de insulina en suero aumentó aproximadamente 1,5 veces en la ingesta máxima en comparación con la ingesta ad libitum (media ad libitum: 43,8 nmol/L× 240 min; IC del 95%: 28,3-59,3 y media en la ingesta máxima: 67,7 nmol/L× 240 min; IC 95%: 47,0-88,5; P< 0,01), pero el incremento del ABC de glucosa no difirió entre las dos situaciones (ad libitum: 94,3 mmol/L× 240 min; IC 95%: 30,3-158,2 e ingesta máxima: 126,5 mmol/L× 240 min; IC 95%: 76,9-176,0; P= 0,19). El incremento de ABC de los niveles de triglicéridos (TG) fue aproximadamente 1,5 veces mayor en la ingesta máxima frente a la ingesta ad libitum (máxima: 146,4 mmol/l× 240 min; IC 95%: 88,6-204,1 y ad libitum: 98,6 mmol/l× 240 min; IC 95%: 69,9-127,2; P< 0,01).
El péptido similar al glucagón tipo 1 total, el péptido insulinotrópico dependiente de la glucosa y el incremento del ABC del péptido tirosina-tirosina fueron mayores en la ingesta máxima en comparación con la ingesta ad libitum (P< 0,05). Por otro lado, las concentraciones totales de grelina disminuyeron en un grado similar, pero el ABC fue ligeramente más bajo en la ingesta máxima frente a la ingesta ad libitum (P= 0,02). Se apreciaron marcadas diferencias en el apetito y el estado de ánimo entre las dos fases del estudio. Además, la ingesta máxima provocó un aumento prolongado de la sensación de letargo.
En definitiva, los resultados del estudio muestran que los hombres sanos tienen la capacidad de ingerir el doble del contenido energético necesario para lograr una sensación de plenitud confortable en una sola comida. La glucemia posprandial está bien regulada después de una ingesta excesiva, a lo que probablemente contribuya una insulinemia posprandial elevada.

Fuente: British Journal of Nutrition