Las personas más felices son más saludables. Pero, ¿ser más feliz conduce a una mejor salud?
El vínculo entre felicidad y salud se ha venido apoyando en evidencia correlacional, longitudinal y experimental. De este modo, las personas más felices tienen mejor salud cardiovascular y un mejor funcionamiento inmunitario, presentan comportamientos más saludables y viven vidas más largas.
En este contexto, un grupo de investigadores de diferentes universidades estadounidenses llevaron a cabo un estudio de intervención psicológica integral como herramienta experimental para examinar los efectos del aumento del bienestar subjetivo sobre la salud física en una población no clínica. El ensayo controlado, aleatorizado de 6 meses de duración con 155 adultos de la comunidad, incluyó la implementación de un programa de 3 meses de duración aplicando “principios de felicidad” que incluían una gran variedad de actividades y habilidades que han sido asociadas con un mayor bienestar subjetivo (autoafirmación, atención plena, gratitud, interacciones sociales positivas y comportamiento prosocial).
Los resultados mostraron efectos del tratamiento sobre la salud física autopercibida, traducidos en la cantidad de días en los que los participantes se sintieron “saludables” o enfermos, según lo evaluado por las preguntas del cuestionario de vigilancia de factores de riesgo relacionados con el comportamiento de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades. En una submuestra de 100 participantes, también se encontró cierta evidencia de que las mejoras en el bienestar subjetivo en el transcurso del programa predijeron disminuciones posteriores en el número de días de enfermedad.
En conclusión, combinando metodologías experimentales y longitudinales, este trabajo proporcionó evidencias de un posible efecto causal del bienestar subjetivo sobre la salud física autopercibida. De este modo, utilizando una manipulación externamente válida para impulsar el bienestar subjetivo más allá del laboratorio, el estudio se une a un creciente cuerpo de investigaciones que sugiere que el aumento del bienestar subjetivo puede llevar a sentirse más sano. La felicidad puede ser buena no solo para mente, sino también para el cuerpo.

Fuente: Psychological Science