La hidroxicloroquina no reduce el riesgo de muerte ni mejora otros parámetros en pacientes hospitalizados por COVID-19, según los resultados preliminares del ensayo UK RECOVERY que se está llevando a cabo en el Reino Unido.
Los datos muestran que la tasa de mortalidad a 28 días en pacientes con COVID-19 tratados con hidroxicloroquina es del 25,7% en comparación con el 23,5% en pacientes a los que se les ha dispensado solo la atención hospitalaria habitual (RR: 1,11; IC del 95%: 0,98-1,26); P= 0,10). Hasta la fecha, 1.542 pacientes fueron asignados de forma aleatoria en el ensayo al grupo de la hidroxicloroquina, mientras que 3.132 pacientes fueron asignados al grupo de atención habitual.
Tampoco se observaron evidencias de que la hidroxicloroquina impactara en la duración de la hospitalización o tuviera algún efecto beneficioso sobre otros parámetros de salud o en algún grupo de pacientes específico.
Estos resultados vienen precedidos de la controversia surgida recientemente por un artículo publicado en The Lancet que sugería que el uso de la hidroxicloroquina para tratar la COVID-19 podría aumentar el riesgo de muerte, ya que alguno de sus autores se retractó debido a dudas surgidas sobre la procedencia de los datos. La situación había provocado que la Organización Mundial de la Salud paralizara el brazo de hidroxicloroquina del ensayo que está probando posibles tratamientos para la COVID-19, aunque se revirtió esta decisión después de la retracción. Además, el UK Medicines y la Healthcare Products Regulatory Agency cuestionó al Comité independiente de Monitorización de datos sobre la necesidad de llevar a cabo una revisión adicional.
El estudio UK RECOVERY es el ensayo más amplio que evalúa el tratamiento con hidroxicloroquina en pacientes con COVID-19. En este caso, los datos fueron claros sobre la no existencia de beneficios significativos como tratamiento para pacientes hospitalizados, si bien no podrían ser extrapolados para diferentes situaciones o en relación con el uso preventivo, ya que las poblaciones de pacientes, el estadio de la enfermedad y las dosis podrían ser diferente.
Otros cinco tratamientos continúan siendo evaluados dentro del mismo estudio UK RECOVERY: lopinavir-ritonavir, dosis bajas de dexametasona, azitromicina, tocilizumab y plasma de donantes que se han recuperado de la COVID-19.

Fuente: BMJ